Es imposible pensar en políticas y acciones por la naturaleza sin pensar en las mujeres y las niñas

El cuidado de la naturaleza tiene rostro de mujer. Ellas consiguen el agua, sostienen a sus familias y vigilan sus territorios frente a las crisis climáticas. Descarga este documento y conoce por qué ninguna política ambiental puede construirse sin ellas.

COMPARTIR:
COMPARTIR ARTÍCULO

Cuando llegan las sequías, las inundaciones o los incendios, suelen ser las mujeres y las niñas quienes sostienen la vida: consiguen el agua, preparan los alimentos, cuidan a quien enferma, reparan lo que el desastre se llevó.

En la Alta Guajira, por ejemplo, las mujeres wayú caminan el doble o el triple que sus abuelas para conseguir agua potable. Es un cuidado invisible que sostiene a comunidades enteras.

Las mujeres vigilan su hábitat, proponen medidas para mitigar daños, crean propuestas para recuperarlos. Ante la falta de atención estatal o su marginalización en las medidas para cuidar sus territorios o enfrentar las crisis, los ojos avizores de las mujeres son vitales.

¡Por eso es imposible pensar políticas y acciones por la naturaleza sin pensar en las mujeres y las niñas que son las que proveen los cuidados!

Esta pieza fue realizada por el Estudio Mutante* y la Iniciativa Clima y Cuidados**

**El Estudio Mutante es una unidad de contenido que trabaja para hacer divulgación con propósito.

**La Iniciativa Clima y Cuidados es financiada por el International Development Research Centre (IDRC) y liderada por un consorcio integrado por el Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD)Oxfam Canadá, el Southern Centre for Inequality Studies (SCIS) de la Universidad de Witwatersrand, la Universidad Nacional de San Martín y Fundación Avina, en colaboración con la Alianza Global por los Cuidados.

Diseño: @dame_una_a

Redacción: @eu_femismo